miércoles 23 de agosto de 2006

“Con mi libre albedrío haré lo que quiera”,
Le dijo el Hombre a Dios, recostado sobre el árbol prohibido
Dio un mordisco a su manzana
Abrió grande los brazos
Y gritó con todas sus fuerzas
Para que Dios lo tuviera claro
Y entonces Dios dijo “Es cierto,
¿qué puedo objetarle si con ese fin se lo he dado?”

Después de ese acontecimiento fortuito,
Ya saben ustedes qué nos ha deparado la Historia...

1 comentarios:

gustavogab dijo...

Algo le objetó porque de un puntinazo lo limpió del paraiso. Pero es cierto, le respetó el libre albedrio. Y de paso le enseño algo para toda la cosecha: Te harás cargo de los resultados que provoquen tus acciones.
Que linda forma que elegiste para contar este episodio, y que bien elegiste las palabras. Muy bueno